Arcade Fire: todo un viaje emocional e introspectivo

Cada vez que me siento triste echo mano a mis discos de Arcade Fire.
Este grupo está encabezado por el matrimonio Win Butler / Régine Chassagne; estadounidense él, canadiense con ascendencia haitiana ella, multi-instrumentistas ambos.
Pero el mérito de Arcade Fire no se queda en estas dos personalidades: basta con googlear un poco la trayectoria de alguno de sus integrantes, como Richard Reed Parry, Will Butler -hermano de Win- o de algún ex-integrante, como Owen Pallett, para darse cuenta de que es un grupo que apostó desde el principio por la calidad musical en la composición y ejecución de sus temas, y por una instrumentación que va más allá de los límites del rock / pop comercial.
El violín, el contrabajo y el acordeón mezclan sus sonidos con la zanfonía, la mandolina y el corno francés… todo eso sin dejar de sonar como un grupo de indie rock/pop y ensamblado con la pericia suficiente como para dejar lugar a que las voces canten sus letras como si estuvieran a flote en una balsa en medio de un mar cargado y embravecido.
Es que uno no puede resistirse al embrujo emocional de esta banda, sobre todo cuando se cruza en la historia personal… como es mi caso.

A principio del año 2004 editaron su primer álbum, llamado Funeral, que yo recién conocí a mediados del 2006. Supuse por el título (y sin haber tenido escuchas previas) que sería un disco melancólico y denso.
Leyendo un artículo sobre éste, me entero de que el disco fue titulado así debido a varias muertes que habían sucedido en torno al grupo: la abuela de Régine Chassagne, el abuelo de Win y Will Butler, la tía de Richard Reed Parry.
Estos decesos viraron el material un par de tonos más abajo de lo que tenían planeado en sus orígenes. Ese fue el detalle que faltaba para hacerme adicto al sonido espeso e hipnótico de Arcade Fire.
Con la muerte de mi padre a poco menos de un año de distancia, no pude evitar sentirme comprendido y acompañado en el dolor.
A lo largo de los años 2004 y 2005 Funeral fue metiendose en la sangre del público, que show tras show fue creciendo de sólo un par de cientos en los primeros conciertos a miles de personas… en presentaciones cuyas entradas se agotaban en un abrir y cerrar de ojos.
Cuando cerraron el año 2005, el balance incluía shows desde Canadá hasta Japón, pasando por el Lollapalooza norteamericano, el Electric Picnic irlandés y el Lowlands Festival en Holanda.
Todo eso aderezado con apariciones junto a David Bowie, David Byrne, U2, y hasta una nota de la revista Times en su versión canadiense.
Wake Up
En el 2006 decidieron que necesitaban un lugar propio y adquirieron una iglesia -que había sido abandonada y luego convertida en café- en un pequeño pueblo de Quebec llamado Farnham, y la transformaron en estudio de grabación.
Pasaron gran parte del año grabando allí con salidas ocasionales para hacer tomas en locaciones puntuales (Budapest, New York).
Finalmente, para las mezclas finales convocaron a Nick Launay como ingeniero de sonido: un inglés que trabajó anteriormente con Nick Cave, Kate Bush, Talking Heads, INXS y Lou Reed, por nombrar algunos.
Así se gestó el segundo álbum, llamado Neon Bible, que salió en diciembre del año 2006.
Para ese entonces, yo estaba hechizado por esta banda y el nuevo disco fue como sacar la cabeza fuera del agua y respirar. Sonoramente era un disco más denso, pero ya no me tocaba tan profundo en lo emocional (por cuestiones personales, que ya conté).
Sin embargo fue un disco que me atrapó, ahora “desde el lado intelectual“.
Yo había quedado encantado hacía unos años con un libro llamado La Conjura de los Necios de John Kennedy Toole y tenía la idea de que era el único que este señor había escrito… una compañera de trabajo me sacó del error al mencionarme una novela llamada La Biblia de Neón.
Obviamente, al salir el segundo trabajo de Arcade Fire, la relación fue instantánea y la mayor parte del disco terminó por cerrar ese concepto.
Sin embargo Win Butler declaró en una entrevista que no se había inspirado en la novela de Toole, sino que la imagen de la biblia de neón siempre le había llamado la atención. Pero “el mal ya estaba hecho” y mi en mi mente todo sonaba con reverberaciones de coros en una pequeña iglesia…
Neon Bible
Mención aparte merece la presencia de Arcade Fire en internet. La página principal de su sitio está dedicada a promover que parte de las ganancias por las ventas serán donadas al programa Partners In Health en Haití.
Una vez dentro del sitio de la banda, un árbol nos cuenta la genealogía del grupo para luego dar lugar a un espacio de expresión donde cada integrante tiene su voz y su momento para comunicar lo que desee.
El sitio de Neon Bible es también una experiencia gráfica e interactiva que pica el intelecto y los sentidos sin restar protagonismo al material sonoro que es, sin dudas, el pivote de la web de estos canadienses… altamente recomendables para un viaje emocional e introspectivo.
Neighborhood #1 (Tunnels)
Horacio, NadaBueno.com
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Me gustó tu post. A mí tambien me gusta mucho esta banda!